Experiencias de empoderamiento de mujeres jefas de hogar en Indonesia
"Indonesia tiene una población de unos 250 millones y es uno
de los países de crecimiento más veloz de todo el mundo, donde todos sus
indicadores de crecimiento son positivos y orgullo del gobierno. No obstante,
persisten grandes desigualdades entre ricos y pobres y entre áreas rurales y
urbanas. Un impacto de esto es la migración masiva de hombres de las zonas
rurales a las urbanas en busca de mejores oportunidades laborales y dejando a
muchas mujeres atrás, generalmente en situación de extrema pobreza.Los hombres habitualmente son considerados los jefes del hogar, pero existen alrededor de 9 millones de mujeres pobres que cumplen esa misma función y que no aparecen en las estadísticas, quedando así excluidas de las políticas de desarrollo en Indonesia. Está además el problema del empoderamiento, pues las mujeres se autoperciben débiles sin un esposo, inútiles e incompetentes para enfrentar los cambios de contexto."
El cambio:
"Con PEKKA comenzamos a organizar a las mujeres y a construir conocimientos colectivos acerca de aquello que les dificultaba la vida. No solo se analizó el poder visible de las instituciones y quienes tienen a su cargo la formulación de políticas de desarrollo, sino también el poder invisible, los valores y las construcciones sociales que colocan a estas mujeres en una situación muy desventajosa, completamente dependientes de sus esposos para ser reconocidas socialmente.
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Un primer paso consistió en cambiar la relación
con el dinero y romper el ciclo de dependencia con las transferencias de
efectivo o en el dinero del gobierno que habitualmente aparece cerca de las
elecciones.
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Otra era reducir el consumo de azúcar en las
bebidas diarias y emplear frutas sustitutas como el coco o el plátano a las que
acceden con facilidad. También pensaron colectivamente cómo gastar sus ahorros.
Decidieron que dependía de quién necesitara más de los fondos en determinado
momento.
Las mujeres podían tomar préstamos siempre que pudieran reintegrar la misma suma en un plazo determinado. Esas son además posibilidades de financiamiento para las mujeres que deseen aumentar su capacidad como productoras. Esto es importante pues como consecuencia de distintos programas de desarrollo en las zonas rurales de Indonesia, muchas mujeres han dejado de ser primordialmente productoras de alimentos para conv
ertirse en consumidoras de alimentos.
En el proceso de organización, las mujeres también aprenden
a leer y escribir mediante la enseñanza entre pares. Ello genera más conciencia
sobre la importancia de demandar derechos y tomar parte en la negociación de
las políticas locales. Además, emplean distintos tipos de medios de
comunicación para informarse entre sí y a la comunidad. El número de hogares
encabezados por mujeres está aumentando con velocidad."
Fuente: AWID - La Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo
https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/cuadernos_de_idea_2_0.pdf

Pese a que las generaciones han traído consigo evolución y cambios para las sociedades, no es un secreto que para las mujeres el camino ha sido más angosto sin pretender tildarlas de débiles, ya que a lo largo de la historia la mujer ha sido subestimada no solo el ámbito laboral sino en el personal, relegándola a estar a la sombra de un esposo o un familiar que se hiciese cargo de ellas.
Por: Carolina Ocampo Orozco y Mateo Muñoz Murcia
Fuente: AWID - La Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo
https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/cuadernos_de_idea_2_0.pdf
¿Por qué se pueden
considerar acciones alternativas al modelo dominante del desarrollo?

Pese a que las generaciones han traído consigo evolución y cambios para las sociedades, no es un secreto que para las mujeres el camino ha sido más angosto sin pretender tildarlas de débiles, ya que a lo largo de la historia la mujer ha sido subestimada no solo el ámbito laboral sino en el personal, relegándola a estar a la sombra de un esposo o un familiar que se hiciese cargo de ellas.
Organizaciones como PEKKA llegan con fuerza a resaltar no
solo el valor de la mujer sino su importancia como ser humano dentro de una
sociedad y en el desarrollo de una sociedad, la mano de obra femenina es un recurso olvidado por décadas, por lo que es necesario enseñarles a ellas como explotar todas sus cualidades y potencial
para aprender a ser autosuficientes y productivas.
El desarrollo de la agricultura como alternativa de desarrollo es valioso, ellas utilizando sus jardines para
cultivar sus propios alimentos implica para ellas un ahorro importante para
sí mismas y para su entorno, fomentando así el desarrollo progresivo.Por: Carolina Ocampo Orozco y Mateo Muñoz Murcia




